viernes, 21 de diciembre de 2018

252.-“El espíritu del Señor se posará sobre él.”



“En aquel día, brotará un renuevo del tronco de Jesé, un vástago florecerá de su raíz. Sobre él se posará el espíritu del Señor, espíritu de sabiduría e inteligencia, espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de piedad y temor de Dios.
No juzgará por apariencias, ni sentenciará de oídas; defenderá con justicia al desamparado y con equidad dará sentencia al pobre; herirá al violento con el látigo de su boca, con el soplo de sus labios matará al impío. Será la justicia su ceñidor, la fidelidad apretará su cintura. Habitará el lobo con el cordero, la pantera se echará con el cabrito, el novillo y el león pacerán juntos y un muchachito los apacentará. La vaca pastará con la osa y sus crías vivirán juntas. El león comerá paja con el buey.
El niño jugará sobre el agujero de la víbora; la criatura meterá la mano en el escondrijo de la serpiente. No harán daño ni estrago por todo mi monte santo, porque así como las aguas colman el mar, así está lleno el país dela ciencia del Señor. Aquel día la raíz de Jesé se alzará como bandera de los pueblos, la buscarán todas las naciones y será gloriosa su morada
.”(Isaías: 11,1-10)

REFLEXIÓN:

El profeta Isaías no era un ingenuo ni un soñador, al contrario, era un observador atento de los movimientos sociales y políticos de su tiempo. Sabía cuáles eran los puntos débiles en las relaciones sociales: los fuertes que procedían con conductas propias de animales depredadores (lobos y panteras) abusaban de los débiles (corderos y cabritos).
 Esa brutal ley de la selva tendría que llegar a su fin, no de forma milagrosa, sino gracias a la interiorización del conocimiento del Señor.
Además, de ese cambio personal, el país estaría gobernado por un descendiente de David, decidido a hacer justicia, castigando a los violentos y abusivos y juzgando conforme al derecho.
 Esa propuesta alternativa suena a “cuento de hadas" a los oídos de los sabios y entendidos
 Por eso el Señor Jesús bendice al Padre, porque ha pavimentado el camino del reino de Dios para que lo transiten los pequeños y sencillos.






251.-El poder de la perseverancia


251.-El poder de la perseverancia

Fue terminado, pues, el muro, el veinticinco del mes de Elul, en cincuenta y dos días.

 Y cuando lo oyeron todos nuestros enemigos, temieron todas las naciones que estaban alrededor de nosotros, y se sintieron humillados, y conocieron que por nuestro Dios había sido hecha esta obra. “(Nehemías 6:15-16)

REFLEXION:

De modo preciso y resumido el texto bíblico de hoy nos describe la terminación del plan de Nehemías, este era restaurar los muros de la ciudad de Jerusalén que habían sido destruidos por sus enemigos. El Señor le dio la victoria, sin embargo al observar en detalle la historia de ésta reedificación, podemos concluir que hacer la voluntad de Dios no significa que no habrá dificultades y obstáculos por superar; así mismo podemos estar confiados en que Dios nos dará su fortaleza y alcanzaremos la victoria…

Nos dice la Escritura en Nehemías 6:15 “Fue terminado, pues, el muro, el veinticinco del mes de Elul, en cincuenta y dos días”.  
   
    1) Definición de la palabra “perseverancia”:  

La palabra perseverancia proviene del latín “perseverantia” q significa además constancia, persistencia, dedicación, firmeza.
Ésta palabra también hace referencia a una duración continua. Entonces perseverar es tener la capacidad de continuar y proseguir adelante aunque haya adversidades, obstáculos, y aspectos como desánimo, aburrimiento o deseos de rendirse ante ciertas dificultades.
Sin duda la perseverancia es una evidencia y necesidad de liderazgo.


2) La perseverancia habla más que las palabras.

Una realidad es que la voz de nuestras acciones tiene un volumen mucho más alto que el volumen de nuestras palabras. Tal vez podemos redactar y exponer hermosos sermones y enseñanzas, pero en realidad vivir esos mensajes es lo que en afecta en verdad los corazones de la humanidad. Las personas que nos rodean son impactadas mucho más por las acciones que por las palabras. 

Cuando el camino se hace difícil, los fuertes son los que caminan. Nuestra fuerza viene de Dios. Alguien en algún lugar dijo: “El secreto del verdadero éxito es durar más que aquellos que te critican”; entonces no pierdas el tiempo pensando en lo que los demás dijeron, invierte tu tiempo buscando al Señor y dedicándote al propósito para el cual te creó.  

Entonces no pierdas el tiempo expresando excusas, más bien ora. Nehemías tuvo que enfrentar y superar muchas dificultades, él lo hizo creyendo y obedeciendo la voluntad del Señor y por eso fue ayudado poderosamente por él.  

3) La perseverancia nos conduce a grandes logros.

La naturaleza misma nos enseña las virtudes de la perseverancia. El gran roble es una nuez pequeña que no renunció a crecer, ni abandonó su proceso. El roble puede llegar a una altura de cuarenta y cinco metros. Puede llegar a vivir hasta los seiscientos años. En realidad su crecimiento no es muy rápido, pero sin lugar a dudas es seguro.

Se tienen registros de que en Europa un roble llegó a vivir mil seiscientos años. Entonces vemos que la perseverancia no sólo nos hace más fuertes, sino que nos ayuda a crecer y así seremos de bendición para muchos. Como el gran árbol, el roble, que da frutos, sombra, y en sus ramas anidan las aves, seremos de bendición para muchas personas en la tierra.  

ConclusiónNuestra vida es un gran plan de Dios, por eso esfuérzate y sé valiente. Seguramente habrá dificultades y obstáculos pero más grande es el que vive en nosotros que el que está en el mundo. Dios está de tu lado.


Tomado y adaptado de portal: Mensajes Y Sermones Para Predicar   




jueves, 11 de octubre de 2018

247.-“La seguridad que da la Biblia”


247.-“La seguridad que da la Biblia

“Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.”
(1 Corintios 2:9-10)
REFLEXIÓN:
El conocimiento científico siempre trata de ir más allá de los límites de loque puede explicar. Al mismo tiempo descubre la inmensidad y lacomplejidad del universo, trátese de lo infinitamente grande o de lo infinitamente pequeño, pero nunca ha podido resolver, entre otros temas, el del origen de la vida.
Los cristianos no fundan su fe en los resultados de los conocimientos humanos, sino en 
la Bibliaque está muy por encima de la sabiduría humana.
La Biblia entreabre una puerta sobre la aparición de la vida.
En varias ocasiones afirma 
que Dios es el Creador de los cielos y de latierra. La Palabra de Dios nos invita a aceptar este hecho mediante la fe. Ella es muy sobria sobre el «cómo» de la creación. Solo nos da una síntesis de una simplicidad maravillosa: “Por la palabra del Señor fueron hechos los cielos... Porque él dijo, y fue hecho; él mandó, y existió” (Salmo 33:6-9).
Nosotros formamos parte de este mundo, somos criaturas, fue Dios quien nos hizo; no podemos conocerlo sin 
que él se revele.
Dios pide 
que el hombre lo honre como Creador. Además se dio a conocer al hombre como “Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:3-4). El camino de la fe y del verdadero conocimiento tiene este punto de partida: reconocer que necesito esa salvación.
Y a los 
que creen en él, les revela lo “que Dios ha preparado para los quele aman”, es decir, la felicidad de estar para siempre con el Señor Jesús.
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viernes, 5 de octubre de 2018

248.-Buenos días, ¿cómo está?.- 249.-Orar en el nombre de Jesús .- 250.-“Los consuelos del Señor”


248.-Buenos días, ¿cómo está?

“He aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia... estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre... Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”
(Filipenses 4:11-13)


REFLEXION:

Cuando hacemos esta pregunta trivial, recibimos respuestas muy variadas:
–¡Muy bien, con este hermoso tiempo!
–¡Estupendamente, estoy de vacaciones!
–¡Fenomenal, acabo de aprobar el examen!
–¿Cómo quiere que esté, con este día tan lluvioso?
–El lunes por la mañana siempre estoy desanimado, pero estaré mejor el viernes.
–¡Me siento mal, tengo una migraña!

Estas respuestas demuestran que nuestro estado de ánimo depende de las circunstancias. Todo el mundo está de mejor humor cuando el sol brilla. La mayoría de nosotros espera con impaciencia el fin de semana para poder descansar. ¿No es posible, pues, ser feliz incluso un lluvioso lunes en la mañana, o un día cualquiera, sin un acontecimiento particular que nos alegre?

Escuchemos a un hombre feliz, a Pablo, quien escribió desde una cárcel romana: “He aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación” (Filipenses 4:11). ¿Cuál era el secreto que permitía al apóstol expresarse así? Se resume en una frase: “Para mí el vivir es Cristo” (Filipenses 1:21).

Cristianos, tenemos una razón para vivir felices, un Salvador que puede iluminar nuestros días más ordinarios.
Nos amó hasta dar su vida por nosotros. Nada ni nadie puede separarnos de su amor (Romanos 8:35).
Pronto estaremos con El para siempre (Juan 14:3).
 Pidámosle que nos enseñe esta gran lección conocida por Pablo:

“He aprendido a contentarme”.

 249.-Orar en el nombre de Jesús

(Jesús dijo:) “Todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo”.
Juan 14:13
Esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.
1 Juan 5:14-15

REFLEXIÓN

El Señor enseñó a sus discípulos a orar al Padre en su “nombre”. ¿Qué significa esto? Por supuesto, no significa decir: «en el nombre de Jesús», como una fórmula de cortesía escrita al final de una carta.
Tampoco es una fórmula mágica que obligaría a Dios a respondernos.

Lo que cuenta no son las palabras, sino el pensamiento y la fe con las cuales las pronunciamos.

Pedir en el nombre del Señor significa hacer peticiones siendo conscientes de que él mismo podría formularlas, que son según su voluntad.
Su “nombre” designa su persona, lo que él es verdaderamente. Por ello, orar en el nombre de Cristo significa orar deseando estar de acuerdo con él.

Una oración no tendría que acabar con las palabras «en el nombre de Jesús» o algo equivalente, si no es expresada con el deseo, del que ora, de ser sometido al Señor.

Debemos orar “para que el Padre sea glorificado en el Hijo”. ¡La gloria de Dios!, poderoso motivo para guiar nuestras peticiones. Así se evitarán ciertas oraciones egoístas o superficiales.

 No hay límite para los temas de oración, pero tratemos de expresarlos bajo la mirada del Señor, con toda sinceridad. ¡Así es como la oración expresa nuestra confianza, nos renueva, nos tranquiliza!

“Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia” (Efesios 6:18).


250.-“Los consuelos del Señor”

(Jesús dijo:) “Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador... No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.”
(Juan 14:16, 18)

REFLEXIÓN:
A veces el cristiano se siente incomprendido y sin apoyo para resistir a las presiones de la vida. Su corazón, que antes estaba alegre, de repente se ve oscurecido por un dolor que ni siquiera podría compartir con un hermano en la fe.
Pero el Señor sigue fiel; sigue siendo el amigo que “en todo tiempo ama”, y que “es como un hermano en tiempo de angustia” (Proverbios 17:17).
Muchos amigos pueden olvidarse de nosotros, o desaparecer, pero el Señor siempre estará con nosotros. Cuida de manera especial a los suyos que son huérfanos o que pasan por el duelo.
 Manifiesta la más tierna simpatía “al afligido que no tuviere quien le socorra” (Salmo 72:12).
A menudo, cuando nos vemos privados de lo que más amamos, hallamos en Jesús una felicidad de una frescura inimaginable. Sus palabras, al igual que toda la Biblia, se vuelven más valiosas para nosotros, y comprendemos mejor los pensamientos de Dios y su voluntad para nuestra vida.
El Señor nos da esta promesa: “Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros, y... tomaréis consuelo” (Isaías 66:13). ¡Qué hermosa imagen de la fuerza y de la ternura de los consuelos del Señor!
¡Muchos creyentes no quisieran que sus circunstancias de vida difíciles cambiasen, si esto tuviese como consecuencia privarlos de los testimonios de amor y de simpatía del Consolador!
Un cristiano escribió: «Usted sabe desde hace mucho tiempo que es amado, pero la hora de la aflicción le hará descubrir la profundidad del amor del Señor Jesús».






lunes, 24 de septiembre de 2018

LA DICHA ES AGRADECER A LA VIDA

La dicha es agradecer a la vida
El secreto de la felicidad no está en obtener lo que anhelamos sino en amar lo que tenemos.No en lo que pedimos a la vida sino en lo que ésta nos otorgaEs la dicha escondida de agradecer al mundo todo lo simple y lo maravilloso que éste nos ha dado.Reconocer lo grande y lo pequeño lo fugaz y lo perdurable.No lo mucho sino lo esencial.No lo tanto sino lo maravilloso.Te sentirás pobre no por lo poco que tengas sino por lo mucho que esperes y exijas a la vida.Entre más ambicionamos más pobres seremos pues no todas las cosas fueron hechas para uno.La riqueza verdadera está en reconocer y valorar lo poco y lo dulce que la existencia nos otorgue.Agradece por tanto todos los instantes de tu vida.Puedes poseerlo todo con la sabiduría del corazón.La riqueza del humano está en lo que ama.El mayor tesoro es el que está en nuestro corazón.La fortuna de tus profundidades nadie puede robarlas ni comprarlas.Agradece la dicha de ver un amanecer pues un día ya no lo verás.Da gracias al padre por el amor que encontraste pues mañana ya no lo tendrás.El canto de las aves el verdor de los montes la risa de un niño la luz de los ojos amados.Porque será lo único que te quede al final de los días.Conoce la dicha de agradecer lo bello que se te ha dado. , pero es muy bello no? --Carlos Balaguer

244.- “Ser verdadero” y 245.-“.. nada hemos traído a este mundo y nada podremos llevarnos de él.”


244.-Ser verdadero”


Todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.
Hebreos 4:13
Hablad verdad.
Efesios 4:25
El que camina en su rectitud teme al Señor.
Proverbios 14:2

REFLEXIÓN:


El Señor Jesús, quien sabe hablar con dulzura y ternura, a veces empleó palabras que nos parecen duras. Incluso trató de hipócritas a ciertos hombres religiosos. Su meta era descubrir el estado moral de ellos para que tomaran conciencia de su propia maldad.

La palabra “hipócrita” utilizada por el Señor es originaria del lenguaje teatral antiguo. Significaba “actor” y describía, por extensión, una persona que al representar un papel, mostraba un rostro que no era el suyo.

La hipocresía es, pues, una mentira que puede manifestarse tanto en el comportamiento como en las palabras.

Amigos cristianos, se puede ser hipócrita sin darse cuenta de ello.
Por debilidad o cobardía se corre el riesgo de mentirse a sí mismo tanto como a los demás. Jesús, quien es “la verdad” (Juan 14:6), mostró mucha energía para denunciar la hipocresía.
Evitemos pronunciar frases estereotipadas que no correspondan a nuestra convicción o a nuestro pensamiento. Seamos rectos, reconozcamos nuestros temores, dudas y debilidades. Mostrémonos tales como somos, frente al Señor y ante nuestros semejantes, sin ambigüedad ni rodeos.
Jesús, hombre perfecto a quien se le preguntaba: “¿Tú quién eres?”, pudo responder: “Lo que desde el principio os he dicho” (Juan 8:25). Verdaderamente su pensamiento no iba más allá de su palabra (Salmo 17:3). Pidámosle la fuerza moral para poner en práctica lo que sabemos que es verdad..  Amén


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 245.-“.. nada hemos traído a este mundo y nada podremos llevarnos de él.”
“Querido hermano: Lo que te he dicho anteriormente,
 es lo que debes enseñar e inculcar.
 Porque, quien enseña doctrinas diferentes
 y no se atiene a las palabras de salvación de Jesucristo,
 nuestro Señor, y a lo que enseña la religión verdadera,
es un orgulloso e ignorante, obsesionado por las discusiones
y los juegos de palabras. Y lo único que nace de todo ello, son envidias,
pleitos e insultos, sospechas perjudiciales y continuos altercados,
 propios de hombres de mente depravados,
 privados de la verdad y que consideran que la religión es un negocio.
 Ciertamente la religión es el gran negocio, pero sólo para aquel que se conforma
con lo que tiene, pues nada hemos traído a este mundo y nada podremos llevarnos de él.
 Por eso, teniendo con qué alimentarnos y con qué vestirnos nos damos por satisfechos.
Los que a toda costa quieren hacerse ricos, sucumben a la tentación,
 caen en las redes del demonio y en muchos afanes inútiles y funestos,
 que hunden a los hombres en la ruina y en la perdición.
 Porque la raíz de todos los males es el afán de dinero,
y algunos, por dejarse llevar de él, se han desviado de la fe
y se han visto agobiados por muchas tribulaciones.
Tú, en cambio, como hombre de Dios, evita todo eso
 y lleva una vida de rectitud, piedad, fe, amor, paciencia y mansedumbre.
 Lucha en el noble combate de la fe, conquista la vida eterna,
 a la que has sido llamado y de la que hiciste
tan admirable profesión ante numerosos testigos”.
(Timoteo 6, 2-12)..AMEN


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viernes, 21 de septiembre de 2018

"Jesús pide al Padre que nos consagre en la verdad" y..“La Biblia no esconde nada”


242.-Jesús pide al Padre que nos consagre en la verdad



“Jesús,  alzando los ojos al cielo, dijo: Padre, ha llegado la hora; glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti. Y que según el poder que le has dado sobre toda carne, dé también vida eterna a todos los que tú le has dado. Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y al que tú has enviado, Jesucristo. Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste realizar. Ahora, Padre, glorifícame tú, junto a ti, con la gloria que tenía a tu lado antes que el mundo fuese. He manifestado tu Nombre a los hombres que tú me has dado tomándolos del mundo. Tuyos eran y tú me los has dado; y han guardado tu Palabra. Ahora ya saben que todo lo que me has dado viene de ti; porque las palabras que tú me diste se las he dado a ellos, y ellos las han aceptado y han reconocido verdaderamente que vengo de ti, y han creído que tú me has enviado. Por ellos ruego; no ruego por el mundo, sino por los que tú me has dado, porque son tuyos; y todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío; y yo he sido glorificado en ellos. Yo ya no estoy en el mundo, pero ellos sí están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros”. (san Juan 17, 1-11)


Reflexión:

Si alguna vez hemos dirigido a Dios una oración mientras pasábamos por un momento poco deseable, ¿cómo ha sido ese momento de unión con Dios? ¿Qué le hemos pedido, qué le hemos dicho? Lo más cierto es que hemos dejado desahogar nuestra alma contando a Cristo las penas que atravesábamos en ese momento.

En este Evangelio,  Cristo nos enseña a orar con el alma cargada de temor, de miedo, de pena. Y hoy también Cristo nos dice cuánto se preocupa por nosotros. Que un hombre deje de lado sus sufrimientos y preste mayor atención a otras angustias que no son las suyas, o una de dos: o es un loco que busca fastidiarse la vida con masoquismos o ama vehementemente a los demás. Quien no ha sufrido por una persona ni la conoce ni la ama. Sin embargo, Cristo no se cansa de probarnos su amor. Porque sufrió por nosotros nos ama.

La respuesta más humana de nuestra parte debería de ser la de la gratitud. La de nuestra correspondencia a su amistad. Sufriendo un poco Él u ofreciendo el sufrimiento que ya padecemos.
Pero también le agradecemos lo que hace por nosotros, y lo hacemos guardando los mandamientos pero sobre todo custodiando el distintivo que caracteriza a todo cristiano. La caridad. Si Cristo pidió algo ardientemente a su Padre fue precisamente la unidad. "Cuida en tu nombre a los que me has dado para que sean uno" Unidad en la familia, en el trabajo. Unidad en cualquier grupo social en el que nos encontremos. Es así como podríamos consolar a Jesús y como podríamos agradecer lo mucho que se preocupa por nosotros.

Propósito

Para agradecerle a Dios su amor, aceptaré con alegría y confianza las dificultades de este día.

Diálogo con Cristo

Permite,
Señor,  que esta oración, en la que doy gloria a tu presencia en mi vida, sea mi punto de partida para tener siempre esa sed de orar que me lleve a la convivencia plena y diaria contigo y con mis hermanos.

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Fuente: Catholic.net (adaptado)


243.- “La Biblia no esconde nada”



“La palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu... y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.”
Hebreos 4:12
“Tú eres Dios, y tus palabras son verdad.”
2 Samuel 7:28


REFLEXIÓN:

Nos gusta escuchar cosas agradables, y la verdad sobre ciertos temas considerados sensibles a menudo es adulterada o disimulada.
La historia sobre múltiples personajes célebres a veces está basada en indicios poco objetivos. Por ejemplo, en el antiguo Egipto no se relataban las guerras perdidas; solo se inscribía aquello que era gratificante o elogioso para el faraón de la época.
En la Biblia no sucede lo mismo.
 Desde Moisés hasta el apóstol Pablo, pasando por muchas otras personas, las debilidades y los pecados de todos son revelados. Dios no nos los esconde.
 Sus siervos, dirigidos por el Espíritu Santo (2 Pedro 1:21), hablaron de todos los aspectos de la vida sin maquillarlos: el mal, el bien, la sexualidad, el matrimonio, la vejez, el trabajo, la guerra, la paz, etc.
 La Palabra de Dios es viva; en todo tiempo cada uno puede reconocer que Dios le habla personalmente.
 La Biblia proyecta una gran luz sobre nuestros pensamientos, nuestra conducta y nuestros objetivos. Contrasta el bien y el mal.

Aún más, transforma la vida de todo el que la recibe con fe.

Millones de hombres, mujeres, niños, jóvenes y ancianos pueden dar testimonio de ello y afirmar que la Palabra de Dios cambió sus vidas. La Biblia declara con toda claridad que soy pecador ante el Dios santo y justo, pero al mismo tiempo me muestra el amor de Jesucristo, su Hijo, quien murió por mis transgresiones y resucitó para mi justificación (Romanos 4:25).


(Tomado y adaptado de:”La Buena Semilla”,)