260.- Tres objetivos
“Qué pide el Señor de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia (bondad), y humillarte ante tu Dios.”
(Miqueas 6:8)
REFLEXIÓN:
Dios conoce las disposiciones interiores de cada uno de nosotros. A través del profeta Miqueas nos indica tres maneras de orientar nuestra vida para agradarle.
–HACER JUSTICICIA:
Significa ser recto en nuestras palabras, actitudes y relaciones con los demás. Esta rectitud se nota rápido en un mundo impregnado de mentira e hipocresía. Es la base de todo testimonio cristiano. Muestra uno de los caracteres de Dios.
–AMAR MISERICORDIA:
“De mañana sácianos de tu misericordia, y cantaremos y nos alegraremos” (Salmo 90:14).
Dios es la fuente de la misericordia, de la bondad, y Jesús es su perfecta expresión. Esa bondad nos conduce a buscar el bien de los que nos rodean y a responder a sus necesidades espirituales, afectivas o materiales, sin dejarnos desanimar por la indiferencia o el menosprecio.
–HUMILLARTE ANTE TU DIOS (o “andar humildemente con tu Dios”):
Los dos primeros puntos conciernen a nuestras relaciones con nuestros semejantes, y este último a nuestra actitud hacia Dios.
Él es nuestro Creador, nuestro Dios Salvador.
Él es quien nos sostiene en nuestra vida cristiana.
Si reconocemos que absolutamente todo lo debemos a Dios, permanecemos humildes ante él y contamos con su ayuda para hacer su voluntad cada día.
Solo hubo Uno que respondió perfectamente a lo que Dios esperaba del hombre, Jesús nuestro Señor. Dios le dijo desde el cielo: “Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia” (Marcos 1:11).
¡Él desea que lo sigamos y lo imitemos!
Así sea
( Tomado y adaptado de “La Buena Semila”)
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