jueves, 17 de septiembre de 2020

NO MEZCLES AMISTAD CON DINERO

 

NO MEZCLES AMISTAD CON DINERO

Quizás una de las principales diatribas que se pueden presentar en una relación de amistad es el dinero. Ese momento en donde esa persona significativa se aproxima y dice: “¿Me puedes prestar dinero?” y, ante tal solicitud y la disponibilidad de dinero, la respuesta es “Claro ¿Cuánto necesitas?”

Sin embargo, esto no siempre tiene un final feliz. Son varios los casos de amistades que por el factor dinero han dejado de existir. Pero al mismo tiempo, hay otros escenarios en donde esto no ha sido razón de conflicto.

Es por esta razón que queremos tratar el tema ¿Dinero y amistad se mezclan? De manera que podamos abordar la temática y dilucidar si es conveniente o no mezclar estos dos elementos.

 

·         ¿Realmente se pueden mezclar?

·         ¿Cómo mezclar el dinero y la amistad?

·         Conclusión

¿Realmente se pueden mezclar?

Quizás la pregunta clave en todo esto es saber si realmente se pueden mezclar. Y la respuesta es sí.

Dinero y amistad se pueden mezclar. De hecho, grandes emporios empresariales se han creado de amistades.

La clave para que se mezclen es que no se mezclen. Y aunque parezca una contradicción es la realidad. Cuando se mezcla de manera inapropiada el dinero y la amistad entonces se crean los conflictos, porque no existe un criterio claro de los términos sobre los cuales se hace el intercambio.

En otras palabras, el sentido de mezclar sin mezclar es saber que una cosa es la amistad y la otra el dinero. Por lo tanto, una cosa no debe influir en la otra, en resumidas cuentas es un tema de madurez por parte de quienes se vinculan en este tipo de intercambio.

¿Cómo mezclar el dinero y la amistad?

Tomando en consideración lo anterior la pregunta que surge es ¿Cómo mezclar el dinero y la amistad?

Para ello sugerimos algunas pautas que pueden permear el tipo de relación que se tenga:

1 Cuentas claras, amistades largas: En la medida en que hay claridad en lo que se está haciendo, en cuanto a los detalles de cómo, cuánto, donde, etc; entonces habrá menos confusión. Ya que uno de los elementos principales que genera el conflicto es cuando una de las partes asume algo que no es lo acordado, pero que todavía no se había discutido, y se deja a la conciencia del otro(a). Por lo tanto, es vital que entre partes se sienten y lleguen a acuerdos consensuados en los que ambos(as) se sientan cómodos(as)

2 La amistad es el origen de la relación el segundo punto tiene que ver con la razón de ser del vínculo. Cuando se habla de amistad se hace alusión a una relación de iguales con intereses comunes. Por lo tanto, hay que tener presente que esto es la razón de ser del vínculo, y que más allá de la situación apremiante (positiva o negativa), está la amistad.

 

3 Hablando la gente se entiende Parta del principio de que esa persona es su amigo(a). Si existe algún tipo de impasse entonces solo hay que sentarse y hablar. Recuerde, está hablando con su amigo(a) no con un extraño(a), sino con una persona que ha logrado calar en su espectro de confianza y que le merece su entero crédito.

Conclusión

Dinero y amistad pueden ir de la mano. De hecho, es posible lograr crear valor de estos dos elementos. Sin embargo, es importante y relevante mantener una actitud de madurez en estos temas, de manera que se torne en una oportunidad y no en una situación de desavenencia entre dos personas.

 

martes, 15 de septiembre de 2020

261 .- Purificar, orar, perdonar

 

“Después de haber sido aclamado por la multitud, Jesús entró en Jerusalén, fue al templo y miró todo lo que en él sucedía; pero como ya era tarde, se marchó a Betania con los Doce.

Al día siguiente, cuando salieron de Betania, sintió hambre. Viendo a lo lejos una higuera con hojas, Jesús se acercó a ver si encontraba higos; pero al llegar, sólo encontró hojas, pues no era tiempo de higos. Entonces le dijo a la higuera: “Que nunca jamás coma nadie frutos de ti”. Y sus discípulos lo estaban oyendo.

Cuando llegaron a Jerusalén, entró en el templo y se puso a arrojar de ahí a los que vendían y compraban; volcó las mesas de los que cambiaban dinero y los puestos de los que vendían palomas; y no dejaba que nadie cruzara por el templo cargando cosas. Luego se puso a enseñar a la gente, diciéndoles: “¿Acaso no está escrito: ‘Mi casa es casa de oración para todos los pueblos’? Pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones”. Los sumos sacerdotes y los escribas se enteraron de esto y buscaban la forma de matarlo; pero le tenían miedo, porque todo el mundo estaba asombrado de sus enseñanzas. Cuando atardeció, Jesús y los suyos salieron de la ciudad.

A la mañana siguiente, cuando pasaban junto a la higuera, vieron que estaba seca hasta la raíz. Pedro cayó en la cuenta y le dijo a Jesús: “Maestro, mira: la higuera que maldijiste se secó”.

Jesús les dijo entonces: “Tengan fe en Dios; les aseguro que si uno le dice a ese monte: ‘Quítate de ahí y arrójate al mar’, sin dudar en su corazón y creyendo que va a suceder lo que dice, lo obtendrá. Por eso les digo: cualquier cosa que pidan en la oración, crean ustedes que ya se la han concedido, y la obtendrán. Y cuando se pongan a orar, perdonen lo que tengan contra otros, para que también el Padre, que está en el cielo, les perdone a ustedes sus ofensas; porque si ustedes no perdonan tampoco el Padre, que está en el cielo, les perdonará a ustedes sus ofensas”. (.-san Marcos 11, 11-26)

REFLEXIÓN:

Está cerca el final de todo (lo viejo)”. Se impone, pues, la preparación para el encuentro con el Señor mediante la oración y la conversión, que se hace real y auténtico en el culto verdadero, fe firme en Dios, perdón y servicio fraterno, como frutos de amor.

Los gestos de la “maldición de la higuera” y la “expulsión de los mercaderes del templo”, que realiza Jesús, nos alertan de la urgencia de dar frutos, aunque parezca que “no es tiempo”, pues a Dios no le agrada la frondosidad de hojas de una piedad vacía o de rezos rutinarios estériles, sino la fecundidad de obras de fe y amor que hagan visible la presencia del Reino. Y para esto es necesario, primero, purificar el culto (templo), alejando de nosotros la tentación de utilizar a Dios, la religión, los sacramentos… con fines mercantilistas, comerciales, utilitaristas...; segundo, fortalecer la fe en Dios a través de la oración; y, finalmente, aprender a perdonar las ofensas recibidas, para que Dios nos perdone. Si practicamos estas acciones, no sólo tendremos la seguridad de que nuestro Padre nos escucha y nos concede lo que le pedimos con humildad y confianza, sino que estaremos capacitados para dar abundantes frutos de amor en la familia, en el trabajo, en el ministerio santo… en todas las circunstancias favorables y adversas, permaneciendo alegres cuando compartimos los sufrimientos de Cristo, para que cuando se manifieste su gloria, rebosemos de gozo.

Camino: ¿Acostumbro a poner como telón de fondo de mis decisiones y acciones el destino trascendente que espero? ¿Cómo estoy administrando la gracia de Dios?

Vida: Señor Jesús: tú quieres que recuperemos la pureza original de nuestras tradiciones religiosas; ayúdanos a discernir las decisiones para lograr este fin. 

Amén.
 

(Tomado y adaptado de :”Pan de la Palabra”)

 

260.- Tres objetivos

 260.- Tres objetivos

“Qué pide el Señor de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia (bondad), y humillarte ante tu Dios.”

(Miqueas 6:8)

REFLEXIÓN:

Dios conoce las disposiciones interiores de cada uno de nosotros. A través del profeta Miqueas nos indica tres maneras de orientar nuestra vida para agradarle.

–HACER  JUSTICICIA:

Significa ser recto en nuestras palabras, actitudes y relaciones con los demás. Esta rectitud se nota rápido en un mundo impregnado de mentira e hipocresía. Es la base de todo testimonio cristiano. Muestra uno de los caracteres de Dios.

–AMAR MISERICORDIA:

“De mañana sácianos de tu misericordia, y cantaremos y nos alegraremos” (Salmo 90:14).

Dios es la fuente de la misericordia, de la bondad, y Jesús es su perfecta expresión. Esa bondad nos conduce a buscar el bien de los que nos rodean y a responder a sus necesidades espirituales, afectivas o materiales, sin dejarnos desanimar por la indiferencia o el menosprecio.

–HUMILLARTE ANTE TU DIOS (o “andar humildemente con tu Dios”):

Los dos primeros puntos conciernen a nuestras relaciones con nuestros semejantes, y este último a nuestra actitud hacia Dios.

 Él es nuestro Creador, nuestro Dios Salvador.

Él es quien nos sostiene en nuestra vida cristiana.

 Si reconocemos que absolutamente todo lo debemos a Dios, permanecemos humildes ante él y contamos con su ayuda para hacer su voluntad cada día.

Solo hubo Uno que respondió perfectamente a lo que Dios esperaba del hombre, Jesús nuestro Señor. Dios le dijo desde el cielo: “Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia” (Marcos 1:11).

¡Él desea que lo sigamos y lo imitemos!

 

Así sea                      

Tomado y adaptado de “La Buena Semila”)

 

LA FELICIDAD NO DEPENDE DE LOS ACONTECIMIENTOS EXTERNOS, SINO CÓMO LOS INTERPRETAMOS

 


 

Hace unos días estaba haciendo una sesión con una clienta que me dijo: "Seré feliz cuando tenga más dinero." ... pensamiento muy común en la sociedad actual. Dándole vueltas al asunto me dí cuenta que el siguiente post debeía tratar este asunto: ¿la felicidad depende de lo que consigamos en la vida??

 ... Es importante tener en cuenta otra característica clave para alcanzar el objetivo del juego de la vida -felicidad duradera-, parte de una premisa básica que gran parte de la humanidad no parece tenerla muy presente y que perfectamente explica Mihaly Csikszentmihalyi en su libro “Flow”:


La felicidad no es algo que sucede. No es el resultado de la buena suerte o del azar. No es algo que pueda comprarse con el dinero o con poder. No parece depender de los acontecimientos externos, sino más bien de cómo los interpretamos. De hecho, la felicidad es una condición vital que cada persona debe preparar, cultivar y defender individualmente. Las personas que saben controlar su experiencia interna son capaces de determinar la calidad de sus vidas, eso es lo más cerca que podemos estar de ser felices.”

 

¿Qué es lo que permite hacer feliz al pobre hombre de la izquierda sin apenas recursos y contrariamente, el hombre de negocios, con infinidad de más recursos, se sienta estresado y no disfrute de su vida?: La interpretación de lo que son, hacen y tienen.

Bien, parece claro pero … en serio: ¿hasta qué punto es cierto?, ¿qué pasa si se nos muere un familiar muy cercano –padres, hijos, abuelos-? … ¿qué pasa si nos maltratan? … ¿si nos violan? … Es cierto que puede haber sucesos en nuestras vidas que sean muy trágicos pero SIEMPRE decidimos cómo nos los tomamos, tal y como decía Epicteto: 




No podemos elegir nuestras circunstancias en la vida, pero sí podemos elegir SIEMPRE cómo responder”.

 

O como dijo el filósofo alemán Reinhold Niebuhr en su Oración de la Serenidad:

 Señor concédeme serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las que sí puedo cambiar y sabiduría para distinguir las unas de las otras.”

¿POR QUÉ LOS CAMBIOS EN LA VIDA NO PERMITEN ALCANZAR FELICIDAD DURADERA LA? > POR LA “ADAPTACIÓN HEDONISTA”

Como perfectamente explica Sonja Lyubomirsky en su libro: “La ciencia de la felicidad”: Actualmente, la gran mayoría de la sociedad busca la felicidad tratando de cambiar las circunstancias de su vida (factores externos): “Seré feliz SI …….” o “Seré feliz CUANDO….”. Sólo hay que echar un vistazo a las librerías y ver la infinidad de libros que explican cómo hacerse rico, cómo conseguir amor, cómo adelgazar, etc… para evidenciar lo que busca la mayoría…. Pero, aunque esos libros funcionasen, ¿cuál sería el resultado después del poco probable acontecimiento de que uno se convirtiera en un millonario, delgado, amado y fuerte? Lo que pasa normalmente es que la persona se halla otra vez en la casilla inicial del juego, con una nueva lista de deseo y tan insatisfecha como antes.

Lo que satisfaría a las personas no es adelgazar o ser rico, sino sentirse bien con su vida.

¿Por qué los cambios en la vida (más dinero, salud, poder…) no permiten conseguir la felicidad duradera?

Es motivado por una habilidad que tiene el ser humano y que los psicólogos llaman “adaptación hedonista”. Me explico:

El ser humano tiene una gran habilidad para acostumbrarse rápidamente a los cambios sensoriales o fisiológicos. Es un hecho que todos vivimos constantemente:

   Cuando fuera hace un frío glacial y entramos en un lugar, el calor de la chimenea produce una sensación celestial, pero uno se acostumbra enseguida y puede que incluso se sienta acalorado.

-  O cuando entramos en un lugar con un olor particular (perfumerías, salas con incienso, etc…), aunque ése olor sea notorio, si estamos el suficiente tiempo, al final ni lo notamos.

-   Y miles de ejemplos más podría poner….

Todas estas experiencias se llaman “adaptación fisiológica”. Pues bien, se produce el mismo fenómeno con todos los cambios externos (que te toque la lotería, cambiar a una casa mejor, etc, etc…).

 

... Y tú, ¿cuando piensas en la felicidad te surgen frases como "Seré feliz CUANDO ...." o "Seré feliz SI ...."??