domingo, 30 de octubre de 2022

342-Jesucristo n342-Jesucristo nuestro centro y modelo Cristo es el todo, y en todos. Colosenses 3:11 REFLEXION: En la epístola a los Filipenses el apóstol Pablo comparte sus experiencias de la vida cristiana. Esta senda está resumida en una Palabra: Jesucristo. Esto lo vemos en cada capítulo de tan maravillosa epístola: 1. El Señor Jesús es el centro y el objeto de la vida cristiana: “Para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia” (Filipenses 1:21). 2. El Señor Jesús es el modelo para el cristiano: “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús” (Filipenses 2:5-8). Aquí, “sentir” quiere decir “manera de pensar”. ¿Cuál era la manera de pensar del Señor Jesús? La obediencia y la sumisión. Glorificó a Dios humillándose. 3. El Señor Jesús es la meta de la carrera del cristiano: “Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Filipenses 3:13-14). Hebreos 12:2: No mirar ni a la derecha, ni a la izquierda, ni atrás. 4. Cristo es la fuerza de la vida del cristiano: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13). En 2 Corintios 12:9 dice: “Bástate mi gracia”. ¡Hay Alguien que nos da fuerza! “Pues ahora, Zorobabel, esfuérzate, dice el Señor; esfuérzate también, Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote; y cobrad ánimo, pueblo todo de la tierra, dice el Señor, y trabajad; porque yo estoy con vosotros, dice el Señor de los ejércitos. Según el pacto que hice con vosotros cuando salisteis de Egipto, así mi Espíritu estará en medio de vosotros, no temáis” (Hageo 2:4-5). El Señor Jesús mismo, su Palabra y su Espíritu están con nosotros. • Mas en nuestros blog: http://reflexionando-ed41.blogspot.com/ • http://recetariobiblicoparaelalma.blogspot.com/uestro centro y modelo

jueves, 27 de octubre de 2022

341.Palabras del evangelio: Creed en el evangelio

341.Palabras del evangelio: Creed en el evangelio (Jesús dijo:) Arrepentíos, y creed en el evangelio. Marcos 1:15 Al comienzo de su servicio público Jesús invitó a sus oyentes (y a nosotros también) a arrepentirse y a creer en el evangelio. El arrepentimiento, ese cambio interior, está íntimamente unido a la fe en el evangelio. ¿Qué significa creer “en el evangelio”? Simplemente aceptar la buena noticia que Jesús nos trajo. Tener fe en esta buena nueva manifiesta la confianza en él, igual que, cuando aceptamos la propuesta de una persona, expresamos la confianza que depositamos en ella. En este camino de la fe hay obstáculos. Pueden ser exteriores, como el atractivo de las riquezas, la búsqueda del poder, o la persecución, en algunas regiones del mundo. También pueden ser interiores, como el miedo al rechazo, las dudas. Todos esos obstáculos requieren que “nos soltemos”, que nos abandonemos a Dios para avanzar. La fe confía totalmente en Dios, el único que puede salvarnos del miedo, del pecado y de la muerte. Creer en el evangelio es también vivirlo, vivir las palabras de Jesús, porque en la vida cotidiana la confianza en Dios se concreta y descubrimos cuán verdaderas y poderosas son las palabras de Jesús para darnos la esperanza, el gozo y la fuerza en la prueba. En fin, vivir el evangelio nos lleva a crecer: amar como Dios, servir humildemente gozando la presencia de Cristo, vivir este compromiso en la paz de su gracia y la fuerza de su luz. “No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree… Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá” (Romanos 1:16-17). Leer: Jeremías 40 – 1 Corintios 14:20-40 – Salmo 104:14-18 – Proverbios 22:28 • Mas en nuestros blog http://reflexionando-ed41.blogspot.com/ • http://recetariobiblicoparaelalma.blogspot.com/

340.-Buscar la excelencia

340.-Buscar la excelencia Olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Filipenses 3:13-14 NARRACION: Los atletas jamaiquinos Usain Bolt y Yohan Blake ganaron varias medallas olímpicas en las carreras de 100, 200, 4x100 metros… A pesar de su rivalidad en la pista, Bolt rindió este homenaje a Blake: “A lo largo de los años, Yohan hizo de mí un mejor atleta. Verdaderamente me empujó y me mantuvo alerta”. Estos dos atletas se animaron mutuamente a buscar la excelencia sobre la pista. REFLEXION; En la Biblia, el apóstol Pablo utiliza la imagen de la carrera para hablar de la vida cristiana. Invita a todos los cristianos a correr de manera que obtengan el premio. Esta carrera necesita preparación, disciplina, entrenamiento, perseverancia… y no perder de vista la meta, que es Jesucristo. En nuestra vida cristiana podemos, como los dos atletas jamaiquinos, animarnos el uno al otro a buscar la excelencia. Esto no significa tratar de ser el primero, el más admirado, sino el servidor de todos, como lo hizo Cristo, en amor y santidad. ¡No nos contentemos con tener un nivel promedio! Amigos cristianos, tenemos el privilegio y la responsabilidad de animarnos mutuamente en nuestra fe. Es uno de los objetivos de la vida colectiva en la Iglesia: ayudarnos unos a otros a avanzar hacia Jesús y con él. Dios también nos ayuda a crecer por medio de los otros, si aprendemos a escuchar y a ver a Jesús en nuestro hermano o hermana. Pablo escribió a los creyentes de Filipos: “Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros” (Filipenses 3:17). Lect. Rec.:Jeremías 38 – 1 Corintios 13 – Salmo 104:1-4 – Proverbios 22:24-25 Tomado y adaptado de: ediciones-biblicas.ch - labuena@semilla.ch • Mas en nuestros blog http://reflexionando-ed41.blogspot.com/ • http://recetariobiblicoparaelalma.blogspot.com/

339.-El problema, no la solución

339.-El problema, no la solución Sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios. Filipenses 4:6 Mis pensamientos no son vuestros pensamientos; ni vuestros caminos mis caminos, dijo el Señor. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos. Isaías 55:8-9 Narracion: Los turistas se fueron al lago con su velero. Gracias a una buena brisa, navegaban rápidamente. Pero cuando se encontraron en medio del inmenso lago, el viento cesó. En pleno mes de agosto, el sol ardía y la superficie del agua parecía tan llana como un espejo. El tiempo pasaba… los viajeros pidieron a Dios que el viento soplara. Pero nada cambió. La inquietud dio paso a la angustia. ¿Dios no los escuchaba? De repente percibieron un punto negro que se acercaba. Pronto reconocieron el barco del pescador en cuya casa se habían hospedado, que venía para socorrerlos… REFLEXION: Después, uno de ellos se puso a reflexionar sobre este episodio. Habían pedido a Dios que el viento volviera a soplar. Pero en realidad esa no era la solución divina. Ellos necesitaban regresar a su casa sanos y salvos. El viento solo era una solución posible. Dios tenía otra. No respondió conforme a las palabras de su oración, sino que lo hizo a su manera. Cuando exponemos a Dios un problema, no le “dictemos la solución”. Dios es más grande que nosotros. Él tiene todos los medios a su disposición, y puede respondernos de mil maneras que nosotros ni siquiera imaginamos. Nuestra “solución” quizá no sea la mejor. Expongámosle simplemente nuestro problema, y confiemos en él. Él nos responderá, tal vez no de la manera que nosotros esperamos, pero su respuesta siempre será sabia y adaptada a la situación. Tomado y adaptado e Editorial La Buena Semilla • • • Mas en nuestros blog: http://reflexionando-ed41.blogspot.com/ http://recetariobiblicoparaelalma.blogspot.com/