¡TU CREES EN EL ÉXITO!
(DE LIBRO “El Rinoceronte”)
Eso es: ¡creencia!
Las vacas sencillamente creen que pueden lograr algo, ni siquiera lo intentan.
¡Ni siquiera ensayan la carga una sola vez! Ven todas las oportunidades que
flotan a su lado, pero tienen la creencia que las buenas oportunidades solas se
hicieron para unos predestinados rinocerontes.
Se dicen a sí mismas: “somos vacas. No podemos cargar. No hay objeto en
siquiera intentarlo”. Las vacas sostienen que son realistas pero nosotros
sabemos la verdad. O son sencillamente ignorantes, perezosas, o están tratando
de racionalizar su fracaso.
EL ÉXITO ES TUYO
El éxito esta ahí a disposición de quien se levante arranque tras él. Tú
lo sabes. Por eso eres rinoceronte. Sabes y crees firmemente que cualquier cosa
que quieras la puedes perseguir y tendrás muy buenas probabilidades de
conseguirla. Ya te la imaginas como tuya. Saboreas la victoria de haberla
conseguido. Es tu fe la que acciona tu motor. Es tu fe lo que té llena de
entusiasmo para poder cargar a pesar de los torpedos.
Tu entusiasmo electrifica tus células y les da vida. Eso es lo que te impulsa a
saltar de la cama muy temprano cada mañana. Eres un rinoceronte cargante a
causa de tu desbordante entusiasmo generado por tu fe; tu fe en que podrás
ejecutarlo todo y verlo todo. Eso es lo que hace que los rinocerontes sean muy
divertidos y es estupendo
alternar con ellos.
LOS RINOCERONTES VIVEN MOTIVADOS POR
LA NATURALEZA.
Los rinocerontes sienten particular agrado por la vida. Les encanta de
tal manera la
vida que raramente sé vera a un rinoceronte con problemas de alcohol o de
drogas.
Ellos no necesitan estimulantes artificiales puesto que producen sus propios estimulantes
naturalmente.
Esto es un hecho científico y los bioquímicos han descubierto recientemente la existencia
de unas materias llamadas endorfinas que son sustancias de naturaleza.
Sigue, creyendo; sigue a la carga. Imagínate alcanzando tus metas. ¡Tú sabes
que lo puedes lograr, puesto que eres un rinoceronte! Tu entusiasmo te
mantendrá a la carga.
¡Carga! ¡Carga! ¡Carga!
Si en algún momento parece que tus baterías se han descargado, ya sabes
que fue lo
que sucedió. Tu fe se ha debilitado. Sigue creyendo en ti mismo. Lo tienes que
hacer.
Nadie hará eso por ti. Tiene que surgir desde dentro de ti mismo. ¡Ten fe y tendrás éxito!
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